Cuántos besos me perdí por no saber decir "te necesito"

20110924

frío y nata

No es fácil buscar algo cuando en realidad no quieres encontrarlo, esto es lo que pasa con las palabras, ellas pueden decir más de lo debido, irse de la lengua y de los labios y hasta del paladar, gritar como locas con melena al viento a bordo de un descapotable amarillo; sí, el descapotable ha de ser a-ma-ri-llo y correr mucho. La mente es sabia, nosotros nada. Tal vez por eso nos juega buenas pasadas disfrazando miedos de temporal bloqueo. La mayoría de las veces no nos percatamos de ello, otras pocas se ve claro y con bombillita que se enciende incluida, inclusive, pero inclusive es obsoleto, tanto o más que una moda indie popularizada entre la plebe. Hoy me sobran intrusos y me faltan cielos. No digo nada porque he pasado de repente del quiero y no puedo al puedo y no quiero, quiero y no debo, mi siempre contradictoria-mente a pesar de sabia. No pretendo ser valiente ni fotocopiar sinsentidos seguidos. Creo que no soy valiente. No ahora, quizá otro día. Tengo los pies fríos, así no se puede dormir ni tampoco decidir a qué lugar te voy a transportar.


No hay comentarios:

Publicar un comentario