-No soy de los que esperan.
-Está bien, no te lo he pedido.
He perdido de vista mis heridas y borrado el rímel de mis mejillas. Las madrugadas me hacen pensar y a menudo me visitan los recuerdos. Espero que no te hagan daño.
Que el frío del invierno vuelva más cálidos los sentimientos y me ayude a salir de este túnel al que parece que ya le veo final. No quiero volver a encontrarme con un laberinto. Ni con abrazos rotos. , O noches en vela.
Un buen día alguien me enseñó a dar lecciones a base de nuestros hechos. Creo que ya lo voy entendiendo.
Hoy se me cierran los ojos y reconozco que soy yo la primera en extrañarse de mis palabras, pero;
Noviembre, has comenzado con buen pie.